
El informe Universidades y Despachos 2026, elaborado a partir de las incorporaciones a los principales despachos de abogados de España, sitúa al programa de la UPF Barcelona School of Management (UPF-BSM) entre los cuatro másteres de acceso a la abogacía con mayor presencia en la formación de los nuevos profesionales del sector.
El Máster Universitario en Abogacía y Procura impartido por la UPF Barcelona School of Management ha alcanzado la cuarta posición del ranking de másteres de acceso a la abogacía incluido en el informe Universidades y Despachos 2026, publicado por El Confidencial. El programa, que cuenta con la dirección académica de Ramon Ragués, mejora una posición respecto a la edición anterior y se sitúa entre los másteres con mayor presencia en la formación de los profesionales incorporados recientemente a los principales despachos de abogados de España.
El estudio se elabora a partir de la información facilitada por 27 de los principales despachos de abogados del país, que identifican las universidades en las que han cursado el grado y el máster de acceso a la abogacía los profesionales que se han incorporado a sus plantillas. A diferencia de otras clasificaciones basadas en indicadores académicos o encuestas de reputación, este informe toma como referencia la procedencia académica de los nuevos abogados contratados por estas firmas.
En la edición de 2026, los primeros puestos del ranking corresponden a ESADE, IE y la Universidad Carlos III de Madrid, seguidos por el Máster Universitario en Abogacía y Procura de la UPF Barcelona School of Management.
Más allá del ranking, el informe identifica algunas de las principales tendencias que están transformando la profesión jurídica. Entre ellas destacan la incorporación de la inteligencia artificial al ejercicio de la abogacía, la necesidad de reforzar competencias como el pensamiento crítico, las habilidades tecnológicas y la comunicación, así como una conexión más estrecha entre la formación universitaria y la práctica profesional.
Estas conclusiones refuerzan la importancia de un modelo formativo que combine rigor académico, experiencia práctica y una estrecha vinculación con el sector jurídico para preparar a los profesionales que demanda un entorno cada vez más complejo y en constante transformación.